En estos meses han salido y han entrado muchas cosas

En estos meses han salido y han entrado muchas cosas. Mi madre ha fallecido. Me han salido canas en las cejas. Y también me olvidé de leer, me olvidé de escribir y me olvidé por completo de pasarlo mal.

Vivo siendo un viejo marinero en una casita en ruinas. Con un espejo en la espalda y una ventana frente al mar.

Sin memoria ni bolsillos. Mirando al horizonte como si algo, por fin, fuera a pasar.

Todo lo guardabas como un tesoro. Todo lo hemos tirado. Todo menos algunas cosas. Soy aún peor de lo que creía. Me deleito acariciando los pelos que quedan en tu peine. Lo guardé como el calor que guardaba mi cabeza de tu última caricia.

Eras la única que me miraba sin asco. Aun cuando mi cuerpo y mi piel se llenaban de heridas y llagas. Era fascinante que alguien sintiera orgullo solo al ver que yo era yo.

Ojalá algún día dejar de ser un marinero en una casita en ruinas y darle la espalda al mar.