Equinoccio

Fotografía de Chin: www.mundofotos.net/chin

Me siento la única espectadora de este suicidio colectivo. Huelo, desde mi butaca de acero, con el asco más hondo, la esencia de sus lenguas retorciéndose, bajo ese repugnante jugo transparente. Todo, fruto de la cólera febril del previo tacto de sus carnes. De los éxodos de placer, que se enajenan cuando se miran, cuando se clavan las pupilas.

Sobre ellos, la luna, que hoy por no querer ser casta, tornó al color del fuego, en el deseo infinito de ser absorbida por sus cuerpos. Resentida, envidiosa, termina por desgajarse y tornar en negra, como ocurre todas las noches de luna nueva. Y ellos, ajenos a todo, se mastican, se aprietan, se destrozan…

En cambio desde aquí afuera, yo sólo os deseo que os matéis, el uno al otro. Que os muráis de una vez por todas de amor.

0 comentarios en «Equinoccio»

  1. Éste es, en mi opinión, el mejor y más completo texto que te he leído. Sólo puedo sentir envidia ante el talento y darte las gracias por el regalo. Quienes te conozcan sabrán (quizá) descifrar algunas frases que para mí son jeroglíficos; yo me quedo en el mundo de mi imaginación y de las sensaciones sugeridas. Que no es poco. DMSR.

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