volveré

-¡Roba unos regalices!- Pero yo no quería robar unos miserables regalices. Yo quería robar unos ojos, tus ojos, que estaban allí clavados como un alfiler en mi espalda. Yo quería el mundo entero. Yo te quería a ti, o todo o nada. Pero cogí los regalices y me fui. Y mientras giraba, tu sombra y mi sombra me esperaban, desdoblaban la esquina y la convertían en el ángulo más recto, en el folio más blanco y la más bonita historia de amor jamás contada. Y me di cuenta del milagro que son las cosas a las que los humanos no alcanzamos. Cosas como el atardecer, el cielo que explota de color rosa, el olor a hierba, la primavera, la lava del volcán, las siluetas negras que se besan a tus pies y el querer llevar siempre en tu espalda unos ojos de una cara.

Me voy durante unos días, igual que me fui entonces. Y volveré, también volveré. Allí me esperan una ciudad y un color. Me esperan el sol, su abrazo y su música. Y un sueño, el sueño en el que aún me esperan en una esquina desdoblada, en un folio, o en una página web.

Aur voir, una sonrisa. Y por todo, gracias.

0 comentarios en «volveré»

  1. Un manojo de sonrisas de todos los colores , recién cojidas de mis montañas en un día tan azul cómo el de hoy…

    No tardes en llegar… porqué ya te estoy echando de menos de nuevo… 🙂

    Disfruta … allá donde estés…

  2. Como siempre, precioso.

    Echaré de menos leerte.

    Espero que vuelvas pronto, que vuelvas llena de color, llena de amor y con una bolsa muy grande de regalices. Para que hagas más dulces, los momentos que los humanos no alcanzamos.

    Besos!

  3. Que lo pases de rechupete.

    Eso sí, no tardes mucho porque me parece que aquí tendrás clavados unos cuantos pares de ojos esperando impacientes a que vuelvas.

    Un abrazo 😉

  4. Vuelve pronto, Mala…que ya te estoy echando de menos, pequeña. Vuelve pronto y vuelve más grande que nunca. Disfruta de las miradas, del olor a hierba…disfruta.

    Y cuidate mucho. Hasta pronto!!! Un beso.

  5. Te ofrezco sueños…
    un sueño…
    los sueños que sueño con Congo…
    los sueños que me invento sin él…
    esos sueños que tal vez tú y yo nunca soñemos.

    Bicos,
    Aldabra

  6. Lo malo de irse es que hay que volver. Y lo bueno de volver es que puedes volver a irte. O no. Uno también puede quedarse o marcharse de por vida, incluso, sin moverse del sitio.

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