No hay mejor momento para amarnos que desconocernos.

El vagón llegó a la última estación. Nos miramos durante unos segundos… Los dos huíamos de lo mismo, los dos teníamos miedo. Ninguno sabía adonde ir. Así que decidimos escondernos uno dentro del otro.

Esa noche lo que me ataba al suelo, iba más allá de los lazos terrenales.

0 comentarios en «No hay mejor momento para amarnos que desconocernos.»

Los comentarios están cerrados.