Niño muerto que no va al cielo,
No encuentra ángeles, tampoco infierno,
Prefiere el consuelo en manos de Morfeo,
Lánguidos pensamientos, fría tez,
Negro vestido para la vida que fue.
Ya nadie queda en su entierro,
Se cansaron de ver a alguien morir sonriendo.
Amor exento de aventura,
Abrazos de porcelana, besos ciegos,
Negro cielo, rutina y tortura.

Espero que lo pueda leer mi padre, porque algo que le lei un día a escondidas fue lo que me inspiró. Claro, que él siempre me inspira, a todo.
Tu padre siempre te lee, en tus ojos que lo dicen todo o espiando los retazos de folio olvidados. Tienes la buena costumbre de escribir en papel: hasta yo la he perdido…
Wow,wow,wow.Donde esta Neruda?En tu habitacion?
XXXXDDDDD
jajajajaja. Si estuviera por aquí no me dedicaría tanto a hacer el tonto… O si…
🙂
Bonito poema. Muy Burtoniano. Como tú.
muchas gracias Serch